Archivos Mensuales: enero 2010

Por ellas, por vosotras*

Por ellas, por vosotras*

Fue un día cualquiera de un mes cualquiera. Sin saber por que motivo, cinco chicas empezaron a hablar. En ese instante sus vidas cambiaron.
El camino de cada una se cruzó en el de la otra, para unir millones de momentos que les quedaban por vivir, desde ese instante, para siempre.

Cada una era distinta a la otra, a simple vista se podía decir que no tenían nada en común, que aquellas cinco chicas nunca podrían compartir recuerdos, porque no podían querer vivir los mismos momentos. Pero no fue así.
Quizá por su diferencia, se complementaban a la perfección y en poco tiempo pasaron de ser cinco desconocidas a ser las mejores amigas del mundo. Aprendieron sin apenas hablarlo, que era lo que pensaba cada una, en cualquier momento, solo con mirarse. Con un cruce de miradas compartían una sonrisa, un mismo pensamiento o un sentimiento común.

La verdad… era impresionante, el grado de complicidad que habían alcanzado.
Por ello decidieron no separarse nunca. Se obligaron prometer sinceridad las unas con las otras, a estar siempre que se las necesitara. Apoyar a las otras, animar y aconsejar. Sabían que tenían que estar juntas, que no iban a encontrar tal complicidad en ninguna otra.

Aquellas cinco chicas estuvieron a partir de aquel mágico e inesperado día juntas. Compartieron miles de momentos, risas, llantos, emociones, viajes… Todo juntas. Creando un album de inolvidables recuerdos que jamás olvidarían.
Se dieron cuenta de que su mayor triunfo, había sido encontrar aquella amistad.

El miedo del hombre enamorado…

El miedo del hombre enamorado…
“El hombre enamorado sabe que es vulnerable, tan débil como al principio: no ha hecho nada, no ha adelantado nada; está desguarnecido, enajenado (es decir, vendido), alterado (es decir, hecho otro), y ante esta circunstancia le invade el miedo.
Sólo una reacción de frialdad, de alejamiento, de simulación; o sea, cinismo, le devolverá el sosiego.  Pero en cambio le arrebatará el amor.”
Antonio Gala

Te recuerdo (EcdL*)

Te recuerdo (EcdL*)

Hoy no paro de pensarlo y no sé ahora muy bien que hago aquí. Te has marchado y has dejado otro hueco dentro de mí, te recuerdo… porque fuiste y has sido la chispa que me ha hecho vivir.
A tu lado me sentía protegido y dentro de ti, ahora ya no existe risa ya no hay nada que me haga reír, y me acuerdo del cariño y todos los besos que a veces no di.
Desde entonces no veo otra cosa en mi ser y ahora ya te has marchado, no te volveré a ver y,a no estaremos solos, ya no veo tus ojos.
Ando solo y voy pensando en las cosas que había por hacer, en los gestos que eran nuestros que ahora sólo no puedo tener y me acuerdo, del cariño y todos los besos que a veces no di.

___________________________________________________________________________________________
Porque es una canción muy grande. Porque  dice más de lo que muchas veces nos atrevemos a decir a viva voz…

solo microsegundos

solo microsegundos

“Una noche negra, una mañana gris. Poco a poco llega la luz, te veo, sonríes, y todo se ilumina. Tú no lo sabes, pero cada vez que me regalas una sonrisa, una mirada… aquel momento se detiene. Ese segundo se alarga eternamente dejándome disfrutar de aquel instante.

Aun sabiendo que solo son eso…microsegundos de felicidad, de luz cegadora, solo por sentirte un poco más cerca para luego volverte a perder.”

año nuevo

año nuevo

Un nuevo año ha empezado y con él nuevas ilusiones, metas y sueños por cumplir.

Minutos antes de despedir el año, una sensación te embarga… empiezas a recordar todos aquellos momentos que te han hecho vibrar de emoción durante ese año, todos los lugares que has visitado, la gente a la que has conocido y la que has perdido… Empiezas a añorar instantes pasados, a arrepentirte por promesas sin cumplir o por cosas sin hacer. Miles de momentos te invaden y por unos segundos… los hechas de menos.

Luego llega la emoción. La emoción por comer las uvas, por entrar en el nuevo año de la mejor manera posible. Emoción por querer disfrutar de esos 12 mágicos segundos con toda la gente que te importa, aunque no estén cerca.

Empiezan a sonar. Una, Dos, Tres… vas comiendo las uvas, una a una, intentando no descontarte pero continua esa oleada de recuerdos, como una metralleta que se dispara sin querer y que no tienes tiempo a detener, que va llegando a su fin cada vez que queda una campanada menos.

Doce. Se acabó. El nuevo año ha llegado y con él miles de nuevos momentos que aun están por descubrir…